La sal es un ingrediente que acompaña muchos de los alimentos que consumimos y por supuesto es uno de los elementos principales en muchos de los menús de restaurantes. Es importante tener en cuenta que de acuerdo con la técnica de extracción que se utiliza, así como la zona geográfica, la composición y otros factores, se pueden determinar diferentes tipos de sal.

Sal común o sal de mesa

La sal común o sal de mesa, es por supuesto el tipo de sal más conocida y seguramente la más utilizada en la elaboración de alimentos y comidas. Esta es un tipo de sal que se considera sal refinada ya que es extraída de minas de sal y contiene cloruro de sodio en un porcentaje que puede ser de entre 97 a 99%.

Este tipo de sal se puede encontrar en tiendas y supermercados en una presentación de sal molida, sin ningún tipo de impurezas y con un mínimo de minerales, aunque es verdad que contiene aditivos como yodo y antiaglomerantes. El antiaglomerante se requiere para impedir que los granos de sal se aglutinen y formen duros bloques de sal, mientras que el yodo es un nutriente de gran importancia en la producción de hormonas tiroideas.

Sal del Himalaya

Se trata de un tipo de sal que es obtenida a partir de la mina de sal Khewrea, que se localiza en Pakistán y que es actualmente considerada como la mina de sal más grande del mundo. En este caso es un tipo de sal no refinada, la cual posee un 98% de cloruro de sodio y minerales como el hierro, calcio y magnesio, aunque en pequeñas proporciones. Esta sal es recolectada a mano y cortada en placas o losas que se usan como plato para servir los alimentos.

Como consecuencia de su elevado nivel de pureza, este tipo de sal también es usada con mucha frecuencia como ingrediente principal en muchos tratamientos y terapias de spa, incluso en la elaboración de productos cosméticos. No solo eso, su particular color rosado ha permitido su uso en lámparas de sal.

Sal marina

En este caso se trata de un tipo de sal que se extrae a través de la evaporación del agua de mar en diferentes lugares que reciben el nombre de salinas. También es un tipo de sal no refinada que contiene más de un 90% de cloruro de sodio, similar a la cantidad que encontramos en la sal común. Debido a que esta sal no se tritura completamente, tiene una apariencia un poco diferente a la sal común. Se le utiliza frecuentemente en la preparación de platos crudos como ensaladas o también a manera de condimento en platos ya cocinados con la intención de darle un toque de sabor más intenso.

Sal Kosher

Finalmente, este tipo de sal también se obtiene mediante la evaporación de agua salada o directamente de minas de sal. También se le considera como sal refinada y pura ya que no contiene aditivos, aunque en algunos casos puede agregarse antiaglomerantes. Se diferencia de los otros tipos de sal en el sentido que sus granos son algo más gruesos y se sabe que agrega un sabor diferente a la comida cuando se añade a un plato ya cocinado.

 

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